jueves, 6 de diciembre de 2007

Superficial


Mi amiga O dice que soy muy superficial. Tiene razón. Lo soy. Me encanta la gente bonita, la buena comida, las bolsas finas. Odio la vulgaridad y los gritos. Sin embargo, creo que también puedo ser muy profunda. Me preocupa la pobreza que veo en la calle, el calentamiento global y la ´depresión que veo en los jóvenes. Me toca saber que hay gente que no puede celebrar ni la navidad ni nada, que mi hijo tal vez viva un futuro defendiéndose de los desastres naturales y oír que jóvenes prometedores viven deprimidos. ¿Qué hacer? ¿cómo puedo ayudar? ¿cómo puedo involucrarme sin, al mismo tiempo, hacerlo y conservar mi superficialidad, que es una hermosa coraza ante las tempestades del exterior?

4 comentarios:

Ingrid dijo...

Mandando buenas vibras.. no se puede hacer todo pero un pensamiento positivo atrae mejores cosas que sólo enfocarnos en lo malo del mundo.

Por cierto que a mi la superficialidad no se me hace algo malo, la necesidad de ser tan intelectualmente profundas de algunas personas se vuelve necedad y ridiculez.

Saludos!

ºÉl (Ricardo Árbol) dijo...

Invítalos al SPA, igual con eso se reaniman.

Miss Neumann dijo...

Según dicen las malas lenguas que para el 2010 la depresión va a ser tratada como enfermedad y que uno podrá faltar al trabajo por depresión.

Para mi que es una jaladota! lo que pasa es que somos una generación insatisfecha, siempre queremos mas!

Mandarina Acida dijo...

ash... yo soy puro pinche sentimiento... y naaada superficial... espera pero tambien me gusta la gente bonita, y la comida buena! aa si pero es que a mi me gusta todo... caracho!!!
un beso!! eso lo cura casi todo...
un beso mandarinesco!