
Estamos en el medio tiempo del Super Tazón. Yo, en lugar de aprovechar para lavar los platos de la opípara comilona que nos acabamos de echar, aquí estoy "bloggueando". Y es que los Gigantes están a punto de hacerme rica. Durante la semana busqué inocentes a quien embaucar y apostar a favor de ellos, pero cuando decían que sí le entraban a favor de los Pats, resultaba que mi agandalle de darme 12 puntos de ventaja, como dicen las estadísticas, me sacaba del campo... Chin. Llegó el mero día y yo sin apuesta. Así que rauda y veloz, temprano en la mañana, antes de ir a mi 2a clase de TKD (que luego reseñaré) me apunté a bwin.com y decidí meterles 200 pesotes a mis Gigantes. Nada. Resulta que el méndigo portal no es para nada moderno, y te obliga a ir a depositar a la sucursal de Bancomer o bien te admite un cargo a tu tarjeta ¡de Banco Azteca! Chale. ¿Pues qué, me habrán visto cara de que compro en Elektra o de que uso brassiere negro con blusa blanca o qué? ¡Elektra! Sólo éso me faltaba: un naco interponiéndose entre mí y la riqueza... chale. Pero bueno, para éso está mi hermanita la jugadora, que tiene su asiento reservado en el Caliente, así que a ella, que no le gusta ni tiene idea de lo que es el Futbol Americano, le pedí que, cuando fuera a su partida diaria de Bingo (¡Bingo! háganme el favor... jugar a una tabla como de lotería con numeritos... qué horror) me apoyara con uno de Sor Juana y luego, con el resultado de mis ganancias, yo le pagaría y con comisión. Espero que lo haya hecho, y no que esté con su tablita y se le haya olvidado la apuesta porque mi suerte está echada. Sí señores, hoy seré rica. No espero menos de 2 mil pesos, con los cuales me compraré la memoria que tanta falta le hace a mi Mac más un Mighty Mouse y uno que otro disco de musiquita fresa. Por cierto, nadie vaya a pensar que soy una advenediza en esto de los Super Tazones. Como entrenamiento tuve un padre antigringo que era fanático del futbol americano y del beisbol, y que se chutaba y nos hacía chutarnos cuanto tazón de las rosas, de la naranja, de mugrero y medio, además de los profesionales. Hasta cuadrículas hacíamos, porque era el "trabajo en equipo perfecto". Por supuesto, mi madre se zurraba porque era día completo de tele, todos en pijama, comiendo fritos y pegados a la tele... Así que no me digan que no sé de estrategia, porque para éso tengo muuuuuuuuuchos años de experiencia... ¡con decirles que viví la época de los Steelers de Pittsburgh cuando Bradshaw todavía tenía pelo! Soy toda una decana. Y los Giants ganarán. Y yo seré una rica de 2 mil pesos.
